Muere la tarde

CERRAR VENTANA



Muere la tarde y la luz,
hasta ese momento poderosa,
se resiste a perecer
y llora lágrimas de fuego
dejándonos en las retinas
tintes de sangre enamorada.

Muere la tarde y el sol,
como un amante generoso,
nos acaricia con un beso
encendido de pasión
y la promesa de volver.

Y vuelve.

Muere la tarde
y se lleva sonrisas marchitas
y miradas esquivas
cansadas de resplandecer sin luz.

Muere la tarde
y en su último suspiro,
como pidiendo perdón
por marcharse,
nos abre el paraiso de los sueños.

Muere la tarde
y en tus ojos se han prendido
mil estrellas de colores
Mil caricias, mil amores
mil suspiros y una noche

Mariluz